La vida no solo se compone de momentos felices, estos escritos nacen de las situaciones mas difíciles que trae consigo nuestra existencia
miércoles, 15 de julio de 2020
Haiku para llorar al bebé
Lágrimas, gotas
gime el cielo y mis ojos
desbaratándose
En este amor
destruido por la lluvia
y por la muerte
miércoles, 22 de abril de 2020
El corazón del ángel
Solo.
Soledad.
Sonidos dejados de percibir.
Sentimientos densos, duros y abstraídos,
sensación de una vida cenobita,
en un corazón solitario
que a vivir solo ya aprendió
en un estado puro universal
en un modo único asexual
clasificado por el resto con morbosidad
porque la humanidad misma es
una mezcolanza de gente con gustos insalubres
que se sacian las ganas como lo hacen los gatos, los
perros o las arañas
y luego regresan a sus casas, a sus camas, como si nada
a dormir fastidiados por el día atareado
para luego amanecer y nuevamente ir a la calle
a encontrarse íntimamente con otros rostros que surgen
con las horas,
mientras el tiempo les ataca como enemigo invisible
arrugándoles la piel a cada segundo
el tiempo ya no les tiene piedad
y los consumirá en vida.
pero mi solitario corazón
aprendió una terrible lección
fue duramente marcado
por el mundo vapuleado
mi corazón se alejó
se internó en un hueco sombrío
se albergó en un terreno tan lejano
que nadie puede fácilmente descubrir
y desde el cual, hoy observo el distante mundo
sin ánimos de regresar a él
ni un ápice de volver a él
(Ya no volveré a él)
Aunque me ofrezcan millones de alas,
prometan no volver a herirme,
Solo deseo mirar el tragaluz,
Solo a trasluz,
Solo la luz,
Solo.
martes, 10 de marzo de 2020
Dame de tu dulce calma consentida mía,
déjame que me abrigue en tu seno
abríme la puerta.
¿Cómo fue posible que la Muerte
se atreviera a meterse en nuestras vidas
y robara tu último suspiro?
¿Cómo pudo hacerlo?
Entrar a mi cuarto sigilosa
y llevarse lo más preciado de mi vida
sin que yo pudiese hacer nada?
¿Cómo pudo pasar? ¿Cómo?
debí haberla echado,
tenía que haberla sacado
Te estaba
arrancando de mí
Si hubiese sabido que estaba ahí
y que estabas luchando con ella
te habría defendido
pero no pude hacer nada.
Soy un fracaso.
Ahora no hago más que lamentarme
¡Quisiera tenerte a mi lado!
martes, 3 de marzo de 2020
Mis ojos lloran por vos
Mis ojos lloran por vos,
imploran tu falta
sufren porque te fuiste,
porque te extinguiste
y lo hacen cada noche
cada minuto…
Mis ojos lloran por vos,
ellos saben que no estás
que jamás volverás,
por eso se humedecen
y lo hacen más fuerte
cada segundo…
Mis ojos lloran por vos,
estallan con tanta presión
en el lugar donde están ahora,
lamentan la
distancia que existe entre ambas
sollozan y tocan mi corazón.
Este entorno no pretende hacerlo
pero todo me recuerda
a vos
y si ellos están llorando ahora
¿Qué otra cosa más puedo hacer yo?
sábado, 29 de febrero de 2020
El Asalto
Te encontré.
Te encontré hoy tirado en la calle,
tu cara fría estaba ya
tus ojos perdidos sin señales de luz
tu vida se había extinguido
no sé desde hace cuantas horas
pero ya no estabas allí,
tu alma se había elevado hasta hípnicas distancias
y solo tu dulce cuerpo estaba allí tirado.
Me asaltaste porque, mientras mis pasos intentaban
dirigirse
y mis ojos se alejaban del potente sol, te ví…
debajo del arbusto; inerte, triste, acabado, muerto…
y mi corazón empezó a lamentarse
a acarrear una pequeña tristeza por haberte visto allí
solo, sin dueño, sin aliento, sin vida.
Fue un asalto…
el asalto de tu cuerpo ante mis ojos,
el asalto de la muerte ante la vida,
el asalto que me embiste a medianoche,
y me obliga a escribir,
para no dejarte desaparecer
sin que nadie lo perciba,
sino inmortalizarte eternamente
cada día mientras exista vida.
viernes, 28 de febrero de 2020
Desvariación
Me sumergí en un
letargo mental
supuse imposible tu presencia
eras una nube de polvo brillante
que, bañaba mi cuerpo cada noche
eras esencia mas no potencia,
llegue a autosatisfacerme con tu sonido
y al abrir mis ojos, me dí
que todo se había sido una invención de mi mente
un espejismo brutal,
un carnaval pintoresco salvaje,
polvo de ceniza arrojada al viento,
estrellas, nubes, ideas.
Presa de una locura enfermiza
o una enfermedad sideral,
un ciclo odioso perturbador,
un golpe sordo en mi mente,
un desastre total
o quizá una suerte imperdible
y me enredé.
No sé si gané o perdí
porque he luchado
contra espacio, tiempo, cielo, personas
y una gran nube negra que me persigue
pero que no es más fuerte que yo
nada es más fuerte que yo
ni una tempestad impetuosa,
ni una montaña de gentes,
ni millones de letras apiñadas dirigidas hacia mí.
Solamente la fuerza divina
que ha guiado mis pasos, mi cuerpo
y me ha traído esta noche
para aterrizar a la banca de esta capilla.
jueves, 27 de febrero de 2020
Un canto solitario
En
la iniciada penumbra de la noche se observa una silueta
Es
un ave que a lo lejos emite un canto
Y
mientras yo lo observo, procedo a capturar esa imagen
Una
imagen tan triste, tan lóbrega, tan amarga y a la vez, tan dulce:
Es
triste porque ese pequeño ser del cual proviene se encuentra solo,
Lejos
de su manada quienes volaron lejos de él y rápidamente le olvidaron.
Es
lóbrega porque no solamente ese pequeño cantor se encuentra solo
Sino
que yo también lo estoy y me siento identificado en él
Por
consiguiente guardo su imagen en mi memoria a fin de no poder olvidarlo.
Es
amarga porque la negra penumbra que lo
envuelve
no
tiene oídos para escuchar su alabanza
y
yo me encuentro tan lejos que tampoco puedo oírla
y
deleitarme con sus pequeñas notas.
Es
dulce porque en medio de todas las circunstancias que la encierran
Trae
consigo un alivio a mi alma agotada de tantos sinsabores.
Y
de repente…
El
pequeño cantor terminó su trino y se elevó en lo negro del cielo
Hasta
desaparecer de mi vista llevándose en su vuelo los últimos segundos de este día
Y
el calor agolpado de los techos, de las casas, de la tierra y de mis sienes.
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Post mortem
Llora la tierra seca al acompañamiento que pasa por el camino. Primeros los caballos con sus crines alborotadas luego los ramos de flores...






