sábado, 5 de abril de 2025

Pequeña Oneyda


Amanece
Tu cuerpo desplegado yace blanquísimo
Sonreís
Acerco mi mano a tu piel
Solo nosotros conocemos cuanto duele la vida
La quietud inmaculada del universo
Esa paz escondida tras las cortinas bermejas
En medio del fragor 
Sos semilla latente que respira y abraza al éter 
Con la fuerza del futuro 
Hacés más de lo que has hecho 
Ocurrís entre pasillos de cristal 
Donde no hay lugar para llorar 
Retornás casual de la muerte
Con la misma frágil figura de esperanza
Anochece
Asentís a mí con tu cabeza 
Me amás
Y con eso basta.

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