"a un ser de luz que no se apaga"
R.S.V.R. (q.e.p.d.)
No
formé parte de tu muerte
No
lo estaba buscando, nunca lo deseé
Si
desde que llegaste a mi vida,
nuestras
energías se enlazaron
constituyendo
en mi ser
Una
red de sentimientos indisolubles
que
cada día se unificaban más.
Vivimos
así durante veinte años
conectados
de forma física, mental, espiritual
redescubriéndonos
como suspiros,
vestidos
de blanco en integridad absoluta
pero
llego agosto y sin decir nada… moriste
Necesito
volver el tiempo
Para
reconsiderar aspectos
Disfrutar
“las santas cenas”
“Y
después de cantar el himno partir”.
Erré
al creer que eras infinito, intocable e inacabable.
Erré
y duele la fibra más interna de mi ser.
Hace
un año que saliste de este plano
Será
algo que nunca podré superar
Perdón
por haber obviado lo importante que eras para mí,
En
vista que cada día te tenía en esa puerta esperándome.
Es
difícil sobrevivir ahora
Tengo
podrido mi interior de tristeza
Se
me caen las lágrimas sin apenas sentirlas
te
llevaste una parte de mi vida que no regresará jamás.
Lo
peor es, que todo sigue aquí igual como lo dejaste
Tu
máquina de coser, casa, templo, eso que nadie podrá igualar.
Cada
noche que sucede me inspira encontrarte en sueños
Sin
embargo es hasta hoy imposible
Volaste
lejos, te alejaste.
Pensando
en todo esto, impotente soy, impotente me siento
No
puedo atraerte aquí, te fuiste, desconozco hasta este instante
Si
me estás viendo pues el mundo de la muerte es tan profundo,
No
existen testigos que den fe de lo que sucede dentro de él.
Duele
saber que vivís en ese lugar
Me
parte el alma que te encontres justo allí.
Quisiera
evitarlo
Esta
noche el vacío que hace es más duro… más frio… implacable
provoca
alfilerazos en la garganta
Te
necesito
Derrotero
de mi vida
Fuente
de esperanza,
Pilar
de este edificio
Manantial
de vida eterna
(¡estoy
esperando que regreses ¡)
Consecutivamente
desde tu desaparición he venido decayendo
Lo
que no significa que haya perdido la fe,
Ese
desmoronamiento implica la importancia que creaste en mi vida,
Tu
paciencia, templanza, pasibilidad formaron mi esencia
Aprendí
hasta los ademanes que hacías con tus dedos
Me
haces falta…. nunca voy a poder callar, no hay palabra alguna que abarque
La falta que haces
podría
llenar miles de páginas con palabras más tristes que estas,
pero
eso no te hará volver.
A
estas alturas he sido señalado de
rebelde, frio, caído y perdido
Lo
cual admito, ¡tienen toda la razón ¡
Tu
ausencia me trajo consecuencias funestas, desmoronó mi ser
… lo sigue desmoronando.
¡Por favor
regresa!
¡Perdóname!
Hagamos
un trato
Pedíle
a la muerte te permita cinco minutos.
¡Por
mi parte, concertaré con el tiempo que retroceda un año
luego
te leeré esta carta, me despediré de vos
Necesito
estar seguro que me estas escuchando, de esa manera voy a poder descansar y
finalmente vas a cerrar tus ojos consciente que hasta hoy sos lo más importante
para mí.
septiembre de 2017